Es un trastorno mental distinto ,no es estrictamente alimentario, pero si comparte la patología de la preocupación obsesiva por la figura y una distorsión del esquema corporal. Ha sido diagnosticada por G. Pope.
Es una adicción a la musculación que aparece normalmente en hombres que se obsesionan por conseguir un cuerpo más y más musculoso mediante el ejercicio físico excesivo. Los que padecen esta obsesión por verse musculosos se miran constantemente en el espejo y se ven enclenques. De manera que pasan horas y horas en el gimnasio para aumentar su musculatura, además de ingerir esteroides y anabolizantes lo que genera graves problemas de salud.
La dieta de los Vigoréxicos es poco equilibrada. Reducen drásticamente el consumo de grasas y aumentan de forma excesiva el consumo de hidratos de carbono y proteínas, favoreciendo así el aumento de la masa muscular y causando problemas metabólicos importantes.
Tienen obsesión por el peso, razón por la cual se pesan varias veces al día. Como pasan muchas horas en el gimnasio se alejan de la familia y amistades (aislamiento social)
Aunque existen explicaciones biológicas a estos trastornos (desequilibrio en los niveles de serotonina y otros neurotransmisores del cerebro) los factores sociales y educativos influyen enormemente. Se pude decir que las características de la vigorexia están asociadas con la baja autoestima y a una no aceptación de su imagen corporal.
Por esta razón los tratamientos a los enfermos de vigorexia tienen que ser multidisciplinares y combinar la farmacología con terapias cognitivo-conductuales.
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