De ninguna manera, en la alimentación no hay ni buenos ni malos alimentos. Hay alimentos que a unos les sientan de una forma y a otros de otra. Hay personas por ejemplo, que no les llama nada el dulce, prefieren lo salado (suelen estar más delgadas). O viceversa.
Lo que Vd. tiene que llegar a averiguar es:
Un ejemplo, si Vd. toma marisco y le provoca alergia ¿sigue Vd. tomándolo? ¿Aunque le encante el marisco? Un 99% de posibilidades a que por mucho que le guste, lo quita de su alimentación habitual.
Haga lo mismo con el sobrepeso. Hay alimentos que son demoledores, que nos hacen ganar peso seguro ¿Porqué no los eliminamos de nuestra alimentación?
Muchas veces no lo hacemos por pereza, otras por gusto, otras porque “como los otros lo toman...yo también, otras por precio.... etc”
Otras veces “pagamos nuestros problemas o frustraciones” causandonos daño comiendo precisamente lo que más nos perjudica...a sabiendas. Eso ocurre en muchas ocasiones cuando los factores anímicos, sociales, de trabajo, familiares, etc, aparecen en escena. Nos dejamos llevar, simple y llanamente.
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