Desafortunadamente sí. No se hace ejercicio y se come casi igual que hace cincuenta años. Es cierto que ya los platos grasos como las lentejas, potajes, etc, no los comemos tan frecuentemente y que hoy en día por ejemplo la cena no eran los tres platos, aperitivo y postre de los años 50, pero a pesar de éso en aquellos años, no había el transporte que hay ahora, no existia la televisión, ni Internet...ni llevabamos una vida tan confortable y de cierta calidad.
La sociedad tiene que enfrentarse a una alimentación más dietética, a incentivar el ejercicio agradable y a buscar soluciones farmacológicas de apoyo al apetito o al capricho. O se combinan las tres cosas o será difícil acabar con una epidemia como la que se nos avecina.
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